Bueno, aquí va la continuación de la anterior entrada, un pequeño montaje con imagenes de escaladas en varias vías del barranco, incluida la estrella del lugar, "pañoleta blanca". Si quereis escalar aquí, y no teneis las fotocopias de reseñas que circulan de mano en mano como si fueran secretos de estado, esto es lo publicado hasta ahora: artículo en Desnivel nº 7, varias vías descritas en los libros "Verticualidad" y "Las 100 mejores escaladas de la zona centro", y más reciente un buen croquis de la "Pañoleta blanca" en el Desnivel nº 238. Suerte y a empotrar!!
domingo, 17 de junio de 2007
BARRANCO DE LA HOZ (2ª parte)


lunes, 11 de junio de 2007
BARRANCO DE LA HOZ: EL OESTE AMERICANO CERCA DE CASA
Que si, que ya se lo que vais a decir, que esto no es Aragon, ni son vías nuevas, y todo eso...pero es que al amigo David le apetecía contar sus ultimas andanzas, junto al amigo Agus, por dos de las vías míticas del barranco, obras maestras del Galvez. Además, esto no está tan lejos de casa...
Así que, aprovechando que las ideas del Galvez están circulando por la red, aquí va la entrada de dos de sus vías en su lugar fetiche, ese mágico barranco de arenisca. Eso si, para mantener el espíritu aventurero que caracteriza al lugar, sin reseñas ni na, solo el texto y las fotos para abrir el apetito.
P.D: si os portais bien, en la próxima os pongo unas imagenes de la vía estrella del lugar, la Pañoleta Blanca...
BARRANCO DE LA HOZ, MOLINA DE ARAGON (por lo de delimitar un poco, je, je...)
FÉRETRO+BAJENSE QUE LES DENUNCIO
Como escaladores aventureros que intentamos seguir siendo Agus y yo (Castel), el pasado finde nos resistimos a la tentación de visitar las chorreras de Rodellar o Vadiello, paraíso de la moderna escalada, para acercarnos a este rincón exótico y poco conocido (su nombre puede estremecer al más osado) paraje surcado por el río Gallo. El objetivo es muy concreto y apreciado, realizar las vías del "Féretro" y "Bajense que les denuncio" (esta última con invitado).
Ambos recorridos los pude disfrutar hce dos años con dos amigos. Pasado este tiempo creo que es suficiente margen como para dar otra oportunidad a los cantos rodados (de esos que es mejor empujar que tirar) y a las fisuras hambrientas de dedos, puños y otras partes inverosímiles del cuerpo. Terror para unos, gozo para otros, buen sabor de boca para todos (de arena...)

