
Esta pequeña escuela puede presumir de tener las más duras rutas deportivas de Aragon (con permiso de Rodellar, Alquezar y Vadillo). Limitada en número de vías (poco más de una veintena) y en la época, ya que durante casi todo el año recibe poco sol y suele estar mojada, por lo que las tardes veraniegas se convierten en la mejor opción.
Vías severas y selectivas, de canto pequeño y movimientos difíciles es lo que nos ofrece, en una pared mucho más desplomada de lo que parece a primera vista (ver fotos). Selectiva en cuanto a grado:lo más fácil es 7a+ ¡y solo hay uno!. Recomendable ir con el grado asentado.



